IBQ-MEC-526: protección y movilidad en prendas de motociclismo

En el desarrollo de un tejido para prendas de motociclismo, la resistencia a la abrasión es fundamental. Pero no puede conseguirse a costa de la movilidad.

Un piloto cambia constantemente de posición sobre la motocicleta. La espalda se flexiona, los brazos trabajan, las rodillas se desplazan y determinadas zonas de la prenda están sometidas continuamente a tensión. A ello se suma la incorporación de sistemas de protección cada vez más avanzados, como los airbags integrados, que necesitan espacio para desplegarse correctamente.

El reto consiste, por tanto, en conseguir que una prenda pueda proteger, acompañar el movimiento y adaptarse al cuerpo al mismo tiempo.

IBQ-MEC-526 nace precisamente para responder a esta necesidad.

No todas las zonas de una prenda de moto trabajan igual

Las prendas de protección para motociclistas están sometidas a exigencias muy diferentes dependiendo de la zona del cuerpo.

Durante una caída, hombros, codos, caderas y rodillas se encuentran entre las áreas con mayor probabilidad de entrar en contacto con el asfalto. Otras zonas presentan un riesgo menor, pero deben mantener la integridad estructural de la prenda y ofrecer libertad de movimiento durante la conducción.

La norma UNE EN ISO 17092, específica para ropa de protección destinada a motociclistas, contempla esta realidad mediante una clasificación de las diferentes zonas de riesgo de la prenda.

La Zona 1 corresponde a las áreas de mayor exposición, mientras que las zonas 2 y 3 presentan exigencias progresivamente diferentes según el nivel de riesgo.

Esta lógica permite diseñar las prendas de forma estratégica: concentrar las prestaciones más elevadas donde son realmente necesarias y utilizar materiales capaces de aportar otras funciones —como elasticidad o confort— en las zonas que deben acompañar el movimiento.

El reto: proteger un cuerpo que está siempre en movimiento

Una prenda de motociclismo no permanece estática.

Durante la conducción, el piloto cambia continuamente de postura: se inclina en las curvas, desplaza el peso del cuerpo, flexiona brazos y piernas y adopta posiciones muy diferentes dependiendo del tipo de conducción.

En competición, estas exigencias son todavía mayores.

Pero incluso en touring o conducción deportiva por carretera, determinadas zonas de la prenda están sometidas continuamente a flexión, estiramiento y estrés mecánico.

Tradicionalmente, el cuero ha sido uno de los materiales de referencia por su comportamiento frente a la abrasión. Sin embargo, su capacidad de expansión es limitada.

Por este motivo, los fabricantes han recurrido durante años a los denominados paneles de cuero tipo acordeón.

Paneles acordeón: una solución eficaz, pero con limitaciones

Los paneles acordeón se crean plegando el cuero en diferentes secciones que se unen mediante costuras elásticas.

Cuando el piloto está en una posición neutra, los pliegues permanecen comprimidos. Cuando necesita mayor libertad de movimiento, el panel se abre y proporciona el volumen adicional necesario.

Esta solución funciona, pero también introduce algunos inconvenientes.

La fabricación de estos paneles requiere una mayor cantidad de cuero que una construcción plana y añade varias capas de material sobre una misma zona. Como consecuencia, puede aumentar:

  • el peso de la prenda;
  • el grosor del panel;
  • la complejidad de confección;
  • el consumo de material;
  • y la sensación térmica en determinadas zonas.

En disciplinas donde cada gramo puede influir en la fatiga del piloto y donde la comodidad juega un papel importante en la concentración, estas limitaciones han impulsado la búsqueda de nuevas soluciones textiles.

La pregunta es sencilla:

¿Se puede conseguir expansión, resistencia y movilidad con una construcción textil más eficiente?

IBQ-MEC-526: una solución textil para expansión y refuerzo

IBQ-MEC-526 ha sido desarrollado como un tejido técnico para paneles de expansión y zonas de refuerzo en prendas de motociclismo.

Su construcción double weave twill de 450 g/m² combina una cara exterior de alta resistencia mecánica con un reverso de algodón más confortable.

Esta arquitectura permite que cada lado del tejido tenga una función específica.

La cara exterior está diseñada para aportar resistencia frente a abrasión, desgarro y enganches. La cara interior mejora el confort cuando el tejido se encuentra en contacto directo con el usuario.

El resultado es un material pensado para zonas donde la prenda necesita combinar durabilidad y movimiento, sin convertir la elasticidad en un punto débil dentro de la construcción.

Cuatro fibras. Un único sistema.

El comportamiento de IBQ-MEC-526 se basa en la combinación de cuatro componentes:

32 % algodón
Aporta confort y contribuye a mejorar la sensación del tejido en contacto con el usuario.

30 % PA Cordura®
Refuerza el comportamiento frente a la abrasión en aplicaciones sometidas a un elevado desgaste.

28 % poliamida
Contribuye a la resistencia mecánica y a la durabilidad de la estructura.

10 % elastano
Proporciona elasticidad bidireccional, movilidad y recuperación después del estiramiento.

No se trata únicamente de conseguir un tejido elástico.

El objetivo es controlar cómo se deforma el material y cómo recupera posteriormente su forma.

97 % de recuperación para acompañar el movimiento

IBQ-MEC-526 alcanza un 97 % de recuperación según EN ISO 20932-1.

Esta propiedad resulta especialmente relevante en prendas que están sometidas repetidamente a ciclos de estiramiento.

El tejido puede acompañar los movimientos del piloto y posteriormente recuperar prácticamente su geometría original, ayudando a mantener el ajuste y la funcionalidad de la prenda a lo largo del uso.

En motociclismo, esta capacidad permite desarrollar paneles que proporcionan volumen cuando es necesario sin mantener permanentemente una construcción sobredimensionada.

Resistencia donde realmente importa

Flexibilidad no significa renunciar a la resistencia.

IBQ-MEC-526 ha sido diseñado precisamente para combinar ambas prestaciones.

En ensayos de abrasión Martindale, el tejido supera los 250.000 ciclos, frente a los 100.000 ciclos del tejido bi-stretch genérico utilizado como referencia comparativa en el One Pager del producto.

También ofrece elevados valores de resistencia mecánica:

Resistencia al desgarro según EN ISO 13937-2

  • hasta 110 N en urdimbre;
  • hasta 200 N en trama.

Resistencia a la tracción según UNE-EN ISO 13934-1

  • hasta 1.450 N en urdimbre;
  • hasta 1.500 N en trama.

Estas prestaciones permiten utilizar el tejido en zonas sometidas a esfuerzos repetitivos sin recurrir exclusivamente a construcciones rígidas o excesivamente pesadas.

Rendimiento de abrasión AAA Zone 2 según EN 17092

IBQ-MEC-526 presenta rendimiento de abrasión AAA Zone 2 según EN 17092, evaluado por OMEGA.

Esta distinción es importante.

La norma UNE EN ISO 17092 certifica la prenda completa, no un tejido de forma independiente. En el proceso de certificación se evalúan conjuntamente materiales, costuras, cierres, construcción, bolsillos para protectores y otros elementos estructurales.

Por tanto, IBQ-MEC-526 no debe entenderse como una prenda “certificada AAA”, sino como un tejido que ha demostrado prestaciones de abrasión correspondientes a AAA Zone 2 dentro del marco de ensayo definido por la norma.

Para los fabricantes, este tipo de información permite seleccionar materiales técnicamente adecuados para desarrollar prendas orientadas a determinados niveles de protección.

Una nueva forma de construir paneles de expansión

Una de las aplicaciones más interesantes de IBQ-MEC-526 se encuentra en los paneles de expansión.

Estos paneles pueden situarse estratégicamente en aquellas zonas de una chaqueta, pantalón o mono donde el cuerpo necesita mayor libertad de movimiento.

Por ejemplo, en la zona lumbar, un panel flexible puede permitir que la prenda acompañe el cambio de postura del piloto cuando adopta una posición más agresiva sobre la motocicleta.

En lugar de conseguir esta expansión mediante múltiples pliegues de cuero, una construcción textil elástica permite generar la deformación directamente mediante la propia estructura del tejido.

Esto puede contribuir a reducir volumen, grosor y consumo de cuero frente a determinadas construcciones tradicionales.

Cuando el airbag cambia las reglas

La integración de sistemas airbag ha añadido una nueva variable al diseño de las prendas de motociclismo.

Durante su activación, el airbag necesita expandirse en cuestión de instantes. La prenda debe disponer de suficiente capacidad para acompañar ese aumento de volumen sin impedir el funcionamiento del sistema.

Por tanto, una zona de expansión ya no debe responder únicamente al movimiento normal del piloto.

También puede tener que aportar la elasticidad necesaria para permitir la expansión de los sistemas de protección integrados.

IBQ-MEC-526 aporta una combinación de elasticidad controlada, recuperación y resistencia mecánica orientada a este tipo de aplicaciones. Su Tech Insight destaca precisamente su utilización en paneles de expansión para prendas de motociclismo y construcciones asociadas a sistemas airbag.

Protección y movilidad no deberían ser conceptos opuestos

Durante años, aumentar la protección de una prenda implicaba, en muchos casos, añadir material.

Más capas.
Más grosor.
Más peso.

Pero la ingeniería textil permite abordar el problema desde otra perspectiva.

No se trata simplemente de añadir protección, sino de colocar la prestación adecuada en el lugar adecuado.

Una zona de impacto necesita resistencia.

Una articulación necesita movilidad.

Un panel de expansión necesita elasticidad y recuperación.

Un sistema airbag necesita espacio para desplegarse.

El diseño de una prenda técnica comienza cuando todas estas funciones se integran dentro de un mismo sistema.

El resultado: menos volumen, más movimiento

La utilización estratégica de IBQ-MEC-526 permite desarrollar zonas de expansión y refuerzo capaces de combinar:

Alta resistencia a la abrasión, para soportar aplicaciones exigentes.

Elasticidad bidireccional, para acompañar los movimientos del piloto.

97 % de recuperación, para mantener la forma después del estiramiento.

Elevada resistencia al desgarro y a la tracción, para responder ante solicitaciones mecánicas.

Construcción double face, que combina una cara exterior resistente con una superficie interior más confortable.

Menor volumen, frente a determinadas soluciones tradicionales de cuero multicapa.

El objetivo no es sustituir todos los materiales utilizados en una prenda de motociclismo.

Es utilizar cada material exactamente donde puede ofrecer su mejor rendimiento.

Protección que se mueve con el piloto

Una prenda de motociclismo de altas prestaciones no es simplemente aquella que alcanza el valor de abrasión más elevado.

Es aquella capaz de integrar protección, movilidad, ajuste y confort dentro de una construcción coherente.

IBQ-MEC-526 representa esta forma de entender el desarrollo textil.

Un tejido pensado para zonas donde el material debe resistir sin impedir el movimiento.

Donde la elasticidad debe aportar libertad, pero también recuperar su forma.

Y donde la protección debe acompañar al piloto en cada posición.

MOVE FREELY. PROTECT COMPLETELY.

Protection that moves with the rider.


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Descubre cómo IBQ-MEC-526 puede integrarse en paneles de expansión, zonas de refuerzo y nuevas construcciones para prendas técnicas de moto.

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